Según la encuesta, el 79% de los brasileños cree que el retorno a las clases agravará la pandemia; de éstos, el 59% dijo que perjudicará mucho y el 20%, poco, mientras que el 18% de encuestados considera que la situación no empeorará y el 3% no supo contestar.
El mismo porcentaje (79%) de los que ven con preocupación el retorno considera que los colegios deberían seguir cerrados, detalla Datafolha, a pesar de que muchos estados del país ya están planificando retomar el curso escolar en las próximas semanas, y algunos lo hicieron hace tiempo, como Amazonas (norte).

No obstante, la decisión final depende de cada alcalde; el de Sao Paulo capital, Bruno Covas, explicó este 18 de agosto que la reapertura no se dará en septiembre, por el elevado riesgo de contagios que implica.
El ayuntamiento paulista divulgó este 18 de agosto los resultados de un estudio serológico que realizó test de COVID-19 a 6.000 niños y adolescentes de entre 4 y 14 años, y llevó a tomar la decisión del aplazamiento.
El 64,4% de los niños que dieron positivo fueron completamente asintomáticos, y solo el 35,6% presentó síntomas de la enfermedad, reveló el estudio.
Además, una cuarta parte de los niños de Sao Paulo (el 25%) convive en casa con un adulto mayor de 60 años, personas consideradas población de riesgo.