Radio

¿Qué dijeron los hackers brasileños que complicaron al ministro Moro?

"No me importa si viene la Policía a mi casa", le dijo el periodista Glenn Greenwald al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, luego que éste lo amenazara con enviarlo a la cárcel por divulgar la información que puso en jaque tanto al ministro de Justicia y ex juez Sergio Moro como a la operación Lava Jato en su conjunto.
Lea en Sputnik

La Federación de periodistas de España condena las amenazas de Bolsonaro a Greenwald
Greenwald fue homenajeado y respaldado este martes 30 por miles de personas que asistieron a la Asociación Brasileña de la Prensa. El acto fue en repudio a las afirmaciones públicas del primer mandatario sobre que el periodista había cometido un delito al divulgar conversaciones privadas entre Moro, cuando era juez, con los fiscales del caso Lava Jato.

También acusó al periodista de haberse casado intempestivamente y adoptado dos hijos para evitar su expulsión del país, cuando en realidad su unión matrimonial con el diputado David Miranda, del Partido Socialismo y Libertad, tiene ya 15 años. En este contexto, Moro publicó el 26 de julio un decreto que permite la deportación de extranjeros sin intervención judicial.

"El Gobierno de Bolsonaro emplea una escalada autoritaria en contra de Greenwald y The Intercept después de los mensajes divulgados, que ponen de forma muy clara la conspiración entre el exjuez Sergio Moro y los fiscales de la operación Lava Jato" contra Luiz Inácio Lula Da Silva, resumió en diálogo con Sputnik el periodista brasileño Breno Altman.

"El Gobierno trata de poner como tema central los caminos por los cuales The Intercept habría recibido el contenido de esos mensajes. Dice que fueron hackers que tuvieron una actuación ilegal y trata de comprometer a Greenwald con esa supuesta información obtenida por los hackers", contextualizó Altman.

En los últimos días cuatro personas fueron detenidas por la Policía Federal (PF) y declararon que no los motivó un fin económico para hackear los teléfonos de los fiscales.

"La investigación de la PF puede ser un tiro en el pie del mismo Moro", advirtió Altman, al establecer que "no existe vínculo de esos hackers ni con el Partido de los Trabajadores ni con ningún país aliado de la agrupación política, como la derecha trató de difundir de que estaban al servicio de Rusia, de Cuba o incluso de Venezuela".

El 9 de junio se conocieron las primeras filtraciones sobre conversaciones privadas entre Moro y los fiscales encargados del caso Lava Jato. Se supo entonces que, a pesar de estar prohibido por la ley, les dio consejos y pistas sobre cómo diligenciar la causa que terminaría con Lula en prisión y proscrito para las elecciones de 2018.

"EEUU tuvo un rol importante en la caída de la presidenta Dilma Rousseff y actúa con todos sus instrumentos para mantener la legitimidad y validez de la operación Lava Jato, porque hay un nexo estrecho entre el Departamento de Justicia de EEUU y el exjuez y los fiscales", indicó el entrevistado.

En este contexto, la Casa Blanca acaba de darle un fuerte respaldo a Bolsonaro, aceptando y elogiando la designación de su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro, como embajador de Brasil en Washington.

"Creo que es un gran nombramiento", dijo el presidente Donald Trump a periodistas, al considerar que es una persona "excepcional". Además consideró que su par suramericano está haciendo un "gran trabajo" y aseguró que los une "una relación fantástica (...) Es un gran caballero. Dicen que es el Trump de Brasil, eso me gusta", declaró.

Discutir