Internacional

Un juez declara que el exasesor del hijo del presidente brasileño intentó destruir pruebas

RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — El exasesor, Fabricio Queiroz, preso por lavado de dinero cuando trabajaba para Flávio Bolsonaro, uno de los hijos del presidente de Brasil, intentó destruir pruebas, según el juez que esta semana revocó su arresto domiciliario y lo obligó a volver a prisión, informaron medios locales.
Lea en Sputnik

Según la decisión del juez Félix Fischer, del Tribunal Superior de Justicia, adelantada por medios como G1, la prisión preventiva es "la única medida apropiada", dado que Queiroz intentó destruir pruebas y no demostró tener la salud debilitada, argumento que su defensa había usado para lograr que se quedara en casa.

La decisión del juez también afecta a la esposa de Queiroz, Márcia de Aguiar, igualmente investigada, por lo que se espera que los dos regresen a prisión en las próximas horas.

"La documentación no demuestra que el paciente actualmente se encuentre en un estado de salud extremadamente debilitado y que el eventual tratamiento no pueda ser realizado en la cárcel o en el respectivo hospital de custodia", dice el juez.

Queiroz padeció un tipo de cáncer en los últimos meses, pero aparentemente está recuperado; cuando fue detenido a mediados de junio su mujer se dio a la fuga, pero apareció cuando los abogados lograron que la Justicia le permitiera permanecer junto a su marido en arresto domiciliario con el argumento de que debía cuidar del enfermo.

El mesías Bolsonaro arrastra a Brasil hacia la deriva
Según el juez, en este tiempo la pareja "articuló y trabajó arduamente, en todos los frentes, para impedir la producción de pruebas y/o realizar la adulteración/destrucción de estas", apunta.

Todas estas investigaciones afectan de lleno a la familia presidencial, especialmente al actual senador Flávio Bolsonaro, con quien Queiroz trabajó durante muchos años.

El senador está acusado de montar un esquema de lavado de dinero en los años en que fue diputado en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (ALERJ) a través de Queiroz, que según las investigaciones recopilaba parte del sueldo del resto de colaboradores y se lo entregaba al político.

Discutir